La importancia de la hidratación en los niños

Laura Jorge

Dietista nutricionista nºcolegiada CV00385

@ljnutricion

Seguro que sabéis que un consumo adecuado de agua es necesario en todas las edades. Tanto para adultos como para niños, un consumo adecuado de agua nos va a ayudar a mantener una buena salud y a que nuestro cuerpo funcione correctamente. 

Aunque seguro que esto también lo sabéis, a continuación, os dejo algunas de las funciones del agua en nuestro cuerpo: 

  • Ayuda a mantener una buena circulación. 
  • Ayuda a regular nuestra temperatura corporal. 
  • Facilita la digestión. 
  • Transporta nutrientes. 
  • Previene el estreñimiento.
  • Nos hidrata. 

Desde pequeños es importante que cojamos el hábito de beber agua, ya que el agua es vital. Sabemos que podríamos sobrevivir algunas semanas sin alimentos, pero no sobreviviríamos muchos días sin agua. 

El agua, además de en las funciones anteriormente mencionadas, interviene en muchas otras.

Aproximadamente el 60% de nuestro cuerpo es agua. 

Si te has preguntado cuánta cantidad de agua debemos ofrecerles a nuestros niños, comentarte que dependerá de varios factores como la edad, sexo, actividad diaria, peso, temperatura ambiental y humedad. Por otro lado, tenemos que tener en cuenta que las frutas, verduras, sopas, etc. también aportan agua. 

En función de estos factores las recomendaciones pueden ir entre 4 vasos a 8 vasos diarios. Y cuando practican ejercicio, la hidratación tiene que ser más constante. 

Lo que sí es importante destacar, y es en lo que nos centramos en mi centro cada vez que vienen a consulta padres y madres con niños, es que tienen que enseñarles a coger el hábito de beber agua, evitando bebidas azucaradas, zumos, refrescos e incluso determinadas bebidas deportivas. Todos estos pueden promover la aparición de sobrepeso y obesidad, y otras patologías como la diabetes mellitus o enfermedades cardiovasculares. 

Algunas veces no es fácil que los niños tomen suficiente agua, por ello os comparto algunos trucos que comentamos en consulta para que se establezca el hábito: 

  • Evitar tener en casa y al alcance las bebidas azucaradas, refrescos y zumos. Puedes elaborar con ellos “Refrescos saludables”, es decir, aguas de sabores. 

¿Cómo hacerlo? Pues es muy sencillo: llenas una jarra con agua. Añades un puñado de frutos rojos y un chorrito de limón. Lo mezclas con el agua y refrigeras. Pasadas unas horas, ya está lista para consumir. 

Otras ideas: agua con trocitos de kiwi y manzana, agua con trocitos de fresas y un puñado de menta. 

  • Utiliza vasos atractivos para ellos, por ejemplo, que tengan su dibujo o muñeco favorito. Llénalo de agua, y que lo tenga siempre al alcance. 
  • Que en cada ingesta que se haga en la mesa, tengan el agua al alcance. 
  • Importante que prediques con el ejemplo. Recuerda que los niños aprenden lo que ven. 

Para instaurar hábitos debemos ser pacientes y constantes. Así que poco a poco, y a dar un buen ejemplo.